Mantenés apretado el micrófono, decís dos lucas de nafta y queda anotado,
con su categoría y su fecha. Después te dice en qué se te va la plata,
cómo venís contra tu tope y quién te debe.
«dos lucas de nafta»«ayer pagué el súper, treinta y cinco lucas»«la birra la puso Nico»«cobré el sueldo, novecientas lucas»«le presté cinco lucas a Nico»«pagué el súper con la Visa»«me devolvió la plata Nico»
«gasté 500 en papas y 2 lucas de nafta»«fuimos a medias y cada uno pagó lo suyo»«me dieron 1.200.000 del trabajo»«pagué la cena, veinte lucas, la mitad es de Juli»«gasté como treinta lucas, no me acuerdo bien»«el finde, la cena con los chicos»
Las planillas de gastos duran dos semanas. No porque seas desordenado:
porque anotar cuesta más que pagar. Contame lo baja a una frase,
dicha con una mano mientras guardás la billetera.
Tres pasos, y el segundo es mirar.
Nada de formularios. Hablás, revisás y listo: lo que dijiste ya está adentro de tus totales.
1
Mantené apretado y hablá.
Como se lo contarías a alguien: dos lucas de nafta, ayer pagué el súper, treinta y cinco lucas.
Si te arrepentís a mitad de la frase, subís el dedo hasta el tacho y no pasó nada.
¿Estás en una reunión? Un toque corto abre el teclado y va por el mismo camino.
2
Revisá lo que entendió.
Antes de guardar te muestra el monto, la categoría, la fecha y con qué pagaste.
Si dijiste dos cosas en la misma frase, son dos gastos separados. Todo se corrige ahí mismo, con un toque.
Un gasto mal cargado no se nota nunca más: queda en todos los totales. Por eso siempre te lo muestra primero.
3
Mirá en qué se te va.
Cuánto se fue, cuánto entró y cuánto te quedó. Cómo se movió la plata día por día,
en qué categoría se fue más, y cómo venís contra el mes pasado a la misma altura.
Si te ponés un tope, arriba de todo te dice cuánto te queda.
Entiende cómo hablás vos.
Lucas, gambas, palos, «el finde», «la semana pasada». Elegí una frase y mirá qué anota.
una luca=$ 1.000
una gamba=$ 100
un palo=$ 1.000.000
La plata de otros, sin hacer cuentas.
Cuando hay otra persona de por medio hay dos preguntas distintas: quién puso la plata y para quién era lo que se compró. Contame las contesta por separado, y de ahí sale quién le debe a quién.
«Bauti me pagó la cena de 80.000, pero yo puse 10.000»
VosBauti
La cena$ 0
Pusiste vos$ 0
Le debés a Bauti$ 0
Un solo gasto de $ 80.000, no dos. Y si después lo borrás, la deuda baja sola: se calcula, no se copia.
Le di, me dio. Prestar y devolver le hacen lo mismo a la cuenta, así que las deudas son dos y no cuatro.
Prestar no es gastar. Va en la lista, pero no suma a lo que se fue ni a lo que entró.
No hace falta dar de alta a nadie. Nombrás a alguien y se crea solo al guardar.
Cuatro pantallas. Ninguna sobra.
Abajo de todo, el micrófono. Arriba, lo que necesitás ver.
Propone. No decide por vos.
La IA se equivoca, y un número inventado se guarda igual que uno real. Por eso hay dos cosas que nunca completa sola.
$
Comida afuerahoyFalta el monto
«me compré dos hamburguesas en McDonald's»
El monto.
Si no dijiste cuánto salió, la tarjeta queda marcada y vacía, esperando que lo pongas vos. No lo estima por lo que suelen salir las cosas.
¿Con qué pagaste todo esto?
EfectivoDébitoCréditoMercado Pago
Elegí con qué pagaste
Con qué pagaste.
Te lo pregunta siempre y no viene nada elegido de antes. Una cuenta puesta sola termina cargando meses de gastos en la que no fue. Si dijiste «con la Visa», ya viene marcada.
OtrosCrear «Lotería» y usarla
GaelGael te lo debe
Y si duda, te pregunta.
Si no queda claro que alguien te lo debe, o si ninguna categoría encaja, aparece un botón. Un regalo no es un préstamo: eso lo decidís vos.
Lo que no se ve, también está pensado.
Café$ 2.400
SUBE$ 3.000
Kiosco$ 1.850
Sin señal: guardado en el teléfono
Anda en el subte.
Todo lo que cargás se guarda primero en el teléfono y se sube solo cuando vuelve internet.
Tope del mes$ 0
De $ 2.000.000. Te quedan $ 939.967.
Un tope, y cómo venís.
Para el mes, la semana o el período que quieras. Lo ves cada vez que abrís la app.
¿Gasté más en Casa que el mes pasado?
Preguntale lo que quieras.
Por voz o escrito. Contesta con tus datos, y si la respuesta no está ahí, te lo dice en vez de inventar un número.
21 categorías con borde claro.
Súper es lo que entra a tu casa; Comida afuera, lo que te comés afuera. Dos categorías que se pisan son una moneda al aire cada vez que cargás algo. Se editan todas.
.xlsx
.pdf
Excel y PDF.
Tus movimientos, listos para mandar o archivar.
Se fue este mes
$ 1.060.033
Entró $ 1.850.000
Oscura o clara.
Arranca oscura, que es como está diseñada. Las dos están medidas para que se lean bien.
Vibra cuando tiene que vibrar.
Un golpecito al grabar, otro al soltar, uno seco si cancelás y el de éxito al guardar. Pensada para usarse con una mano, mientras pagás.
Lo tuyo es tuyo.
Cada cuenta ve solamente lo suyo. Se usa en un teléfono a la vez, y la clave de la IA vive en el servidor: el teléfono no la ve nunca.
Treinta segundos, de punta a punta.
Del sueldo que se desarma sin que sepas cómo, a saber exactamente en qué se fue.
Preguntas que nos hacen.
Si te queda alguna, abrí la app y preguntale a ella. Bueno, sobre tus gastos.
¿Cómo la instalo?
Desde la web, en cualquier teléfono: tocá Instalar desde la web y la app te muestra los pasos del tuyo. En el iPhone es Compartir y después «Agregar a inicio», desde Safari; en Android, los tres puntitos de Chrome y «Instalar app». Queda en la pantalla de inicio como cualquier otra app. En Android también la podés bajar de Google Play, sumándote a la prueba (mirá la pregunta de abajo).
¿Está en Google Play?
Está en prueba cerrada: antes de salir para todos, Google pide que un grupo la use un par de semanas. Para sumarte, entrá a este link con tu cuenta de Google, aceptá ser verificador y después instalala desde la tienda. Si el link te dice que no tenés acceso, escribinos a isaias.leibovich@gmail.com con el mail de tu cuenta de Google y te agregamos.
¿Hay versión para iPhone?
Sí, desde la web: abrila en Safari con Instalar desde la web, tocá Compartir y «Agregar a inicio». Queda con su ícono en la pantalla de inicio y se abre a pantalla completa, sin pasar por el App Store. Tu cuenta es la misma en el iPhone, en Android y en la compu.
¿Anda sin internet?
Sí: lo que cargás se guarda primero en el teléfono y se sube cuando vuelve la señal. Un puntito al lado del título te avisa si hay algo esperando. Para dictar sí hace falta conexión, porque el audio lo escucha el servidor.
¿Y si entiende mal?
Antes de guardar siempre te muestra lo que entendió. Corregís el monto, la categoría o la fecha ahí mismo, o tocás la frase, la arreglás y le pedís que la interprete de nuevo. Se guarda todo junto o nada: si a algo le falta un dato, el botón te dice qué.
¿Quién ve mis gastos?
Vos. Cada uno entra con su cuenta y ve solamente lo suyo: no hay datos compartidos entre cuentas. La app no guarda tu contraseña de Google porque nunca la ve.
¿La puedo usar en dos teléfonos?
Uno a la vez. Si entrás en otro, el anterior queda afuera y te avisa por qué. Lo que ese teléfono tenía sin subir no se pierde: se sube cuando volvés a entrar.
¿Qué pasa con la plata que saco del cajero?
Nada, y a propósito. Sacar plata o pasarla entre tus cuentas no es gastarla: sigue siendo tuya. Si lo anotara, ese día parecería que gastaste algo que todavía tenés.
Contame en qué se te fue.
La próxima vez que pagues algo, decilo. Es todo lo que hay que hacer.